
¿Qué es la AAD?
¿Cómo funcionan los sistemas de AAD?
Productos de AAD
Los nebulizadores a chorro tienen una función establecida en el tratamiento de las enfermedades respiratorias. Con los nebulizadores convencionales resulta difícil predecir la cantidad del medicamento que se coloca en la cámara que se administrará realmente al paciente. Dichos sistemas proporcionan una salida continua del fármaco, y la cantidad de producto que se inhala depende del patrón respiratorio del paciente. La parte de trabajo del patrón respiratorio suele ser de 40:60, es decir, el paciente utiliza el 40% del tiempo de cada ciclo respiratorio en la inspiración y el otro 60% del tiempo en la espiración. Por tanto, el 60% del fármaco administrado con el nebulizador se perderá en el ambiente durante la espiración. El patrón respiratorio de un paciente puede variar a lo largo del tratamiento, y es también diferente en los distintos pacientes. Los sistemas de AAD se han diseñado para adaptar la administración del aerosol al patrón respiratorio del paciente, eliminando la mayor fuente de variabilidad en la administración de fármacos que se asocia con los nebulizadores convencionales.
Los sistemas de AAD son electrónicos y llevan sensores en el mango para monitorizar el patrón respiratorio del paciente mediante la detección de los cambios de presión durante la inspiración y la espiración. Dichos sensores determinan el momento en el que deben administrar el aerosol de medicamento durante la primera parte de la inspiración (ver el diagrama). A lo largo del tratamiento, los sensores controlan las tres respiraciones anteriores y se adaptan al patrón inspiratorio y espiratorio del paciente. Dado que los sistemas de AAD sólo administran el medicamento cuando el paciente respira a través de la boquilla, estos dispositivos le permiten descansar durante la terapia sin malgastar el medicamento.
El sistema I-neb AAD es un sistema manual de administración de fármacos en aerosol que funciona con baterías. I-neb produce aerosoles de una forma distinta a la de los nebulizadores convencionales, puesto que no es necesario administrar aire comprimido para impulsar el sistema. El aerosol se produce mediante tecnología de malla dentro de la cámara del medicamento, con ventajas significativas con respecto a los nebulizadores convencionales. El resultado final es un dispositivo más pequeño, más ligero y casi silencioso capaz de convertir en aerosoles los fármacos más deprisa que los sistemas convencionales.
La tecnología de malla vibratoria genera aerosoles de partículas finas a baja velocidad. Dado que estos dispositivos nebulizan con una mayor velocidad que los nebulizadores de chorro o ultrasónicos convencionales, se puede acortar la duración del tratamiento. Con estos dispositivos los médicos pueden controlar con exactitud el fármaco administrado al aparato respiratorio.
La tecnología TMV emplea un cristal piezoeléctrico que vibra a alta frecuencia. La vibración del cristal se transmite a una bocina que está en contacto con la cámara del medicamento. La vibración de los cristales, a su vez, provoca un movimiento vertical de la bocina que empuja el líquido a través de los orificios de la placa para formar un aerosol. La placa de malla contiene entre 5.000 y 6.000 orificios de 3 micras (la millonésima parte de un metro).
El sistema I-neb AAD funciona mediante un disco que se puede programar con formulaciones de medicamento específicas para controlar la velocidad de salida y otras variables asociadas con la administración del fármaco. Contiene una antena y un microchip que se puede programar para indicar al dispositivo la dosis, la frecuencia de administración, el número de dosis y otras variables.
El sistema I-neb AAD puede funcionar de dos formas diferentes (modos de funcionamiento): modo de respiración tidal (TBM) y modo de inhalación objetivo (TIM).
Cuando funciona en el modo de respiración tidal, el sistema AAD monitoriza el flujo de aire que pasa por la boquilla del dispositivo y calcula el flujo máximo de cada respiración y durante cuánto tiempo inspira el paciente (el tiempo de inhalación). El dispositivo de AAD monitorizará el flujo y el tiempo de inhalación durante las primeras tres respiraciones de cada tratamiento. Esa información se usa para predecir la duración de la siguiente respiración. Una vez que se ha calculado esto, se emite el aerosol al principio de la siguiente respiración. La predicción se actualiza después de cada nueva respiración para garantizar la precisión durante todo el tratamiento. Otra forma de verlo es considerar que el dispositivo de AAD se adapta a la respiración de cada paciente para garantizar una administración precisa y reproducible del aerosol, de ahí el término Administración Adaptable por Aerosol.
El dispositivo de AAD emitirá el aerosol en aproximadamente el 50%-80% de cada respiración. La cantidad de medicamento emitida en cada respiración se va sumando en todas las respiraciones del tratamiento; una vez que esa cantidad equivale a la dosis preestablecida, el tratamiento termina y suena la alarma. Se desperdicia muy poco medicamento porque el aerosol se emite sólo cuando el paciente está inspirando.
Cuando funciona con el modo de inhalación objetivo, el sistema de AAD estimula al paciente a inhalar durante el mayor tiempo posible. Con esto se puede conseguir que una mayor cantidad del medicamento llegue a los pulmones, y puede también reducir la duración del tratamiento. En el modo de inhalación objetivo el paciente tiene que inspirar a través de la boquilla hasta que note una vibración (en la boquilla). El tiempo transcurrido entre el inicio de la respiración y la vibración se denomina tiempo de inhalación objetivo y equivale a la cantidad de tiempo que el paciente debería inhalar. Al principio del primer tratamiento, el tiempo de inhalación objetivo se establece en 3 segundos. Si el paciente es capaz de seguir inhalando una vez pasado el tiempo de inhalación objetivo, el tiempo de inhalación objetivo de la siguiente respiración se aumenta ligeramente. De esta forma la duración de la respiración se va aumentando gradualmente hasta que el paciente alcanza el tiempo de inhalación objetivo adecuado para sus capacidades. Si el paciente no es capaz de seguir inhalando una vez pasado el tiempo de inhalación objetivo, el tiempo de inhalación objetivo de la siguiente respiración se reduce ligeramente.
Existe siempre un intervalo de dos segundos entre el final de la producción de aerosol y la vibración del tiempo de inhalación objetivo para garantizar que todo el aerosol llega a los pulmones. El funcionamiento del modo de inhalación objetivo se describe en la figura que aparece a continuación.

I-neb Insight se ha introducido para complementar al sistema I-neb AAD. I-neb Insight es una herramienta para ayudar a los profesionales sanitarios en la formación del paciente, la evaluación diagnóstica de los fallos del sistema, la monitorización de la observancia terapéutica y el registro del cumplimiento.
En el I-neb Insight hay tres niveles de aplicación integrados:
I-neb Insight es una herramienta muy útil para el análisis de la información sobre la observancia y el cumplimiento terapéuticos, que puede ayudar a los profesionales sanitarios a tomar decisiones sobre la terapia y a proporcionar una atención óptima a los pacientes.
El mal cumplimiento y la dosificación variable de otros sistemas de administración de fármacos conllevan que menos del 30% de las dosis prescritas se reciban correctamente.
Los sistemas AAD aportan ventajas significativas con respecto a los dispositivos tradicionales mediante la administración sistemática de la dosis de medicamento necesaria en los pulmones y fomentando un mayor cumplimiento a través de la retroalimentación activa.
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Los futuros desarrollos de la tecnología AAD incluyen un sistema que: